KamiCleta

Hace algunos años atrás conocí esta maravillosa herramienta para contar cuentos que es el Kamishibai.  Quedé tan felizmente impresionada que, desde entonces, no he parado de interesarme y de aprender sobre está técnica.

Tengo un teatrito Kamishibai, original, con el que he contado cuentos en infinidad de lugares, siempre con éxito entre les niñes que no pierden detalle de las historias.  Esto es por que hago cuentos entretenidos, sí, pero también porque el Kamishibai, al suceder todo en un espacio reducido, invita a concentrarse.

Tanto me ha gustado el efecto que se logra que decidí fabricar un Kamishibai que pudiera llevar conmigo a donde fuera y, es así como nace el Kamishibai en Cleta, con el que me detengo en alguna plaza donde vea niñes jugando y les invito a ver y oír mis cuentos.

Como quería contar cuentos escritos por mí, he creado también las láminas que acompañan cada relato.  Los dibujos son de una factura claramente infantil, de modo que les niñes se sienten identificados, prestando aún más atención e interactuando más y más.

Deja un comentario